Consejos a la hora de comprar una caldera de gas

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A la hora de comprar una caldera de gas, son muchos los que se preguntan qué tienen que tener en cuenta y cómo saber cuál es la más indicada para su hogar. En este post, trataremos de dar las principales pautas y consejos para ayudar en esta decisión.

  1. Tipos de caldera: ¿por qué una caldera de condensación?

Existen tres tipos principales de caldera de gas:  Estancas, bajo nox y de condensación. Éstas últimas son las más comunes y, según recoge el blog caloryfrio.com, desde que entró en vigor la normativa ErP los fabricantes sólo pueden fabricar este tipo de calderas por ser menos contaminantes y usar una tecnología, la de la condensación, que permite ahorros de combustible y menor consumo de energía. Su precio es algo más elevado pero permiten ahorrar hasta un 30% en consumo de gas natural frente a los otros tipos de calderas.

  1. Tipo de vivienda

No es lo mismo una vivienda unifamiliar, que una oficina aunque el requisito que siempre debe cumplir la instalación de una caldera de condensación es la de tener un desagüe cercano (lavadora, lavadero…) para desaguar el condensado de la caldera.

  1. Uso de la caldera

Relacionado con el punto anterior, es muy recomendable preguntarse el uso que va a tener la caldera, ya que no es lo mismo un baño, que 5 y tener ducha o bañera. Las capacidades de las calderas varían y como tal, es un factor muy a tener en cuenta.

  1. Potencia de la caldera

Relacionado con todo lo anterior, no es lo mismo una caldera para una vivienda que para un establecimiento u oficina. Asegúrate de comprar una caldera con una potencia que se ajuste a su uso, ya que si la potencia se excede, la factura también se excederá notablemente. Según el citado blog caloryfrio.com, lo adecuado para una instalación doméstica es una caldera de entre 12 y 70 Kw de potencia.

  1. Opciones y configuración de la caldera

Una vez decidida el tipo de caldera, hay que valorar las diversas opciones de configuración que nos ofrece. Una de ellas es la modulación, que permite a la caldera arrancar con potencias muy bajas y reducir así la energía que consume cuando se enciende o apaga. Esta característica se expresa en un rango de eficiencia que va del 1:1 al 1:10, siendo éste el más alto.

Otra opción a tener en cuenta son los termostatos modulantes que regulan la temperatura de la caldera en función de la temperatura exterior, un factor que ayuda al ahorro energético al adaptarse a la temperatura de la vivienda sin necesidad de gastar más de la cuenta.